Los riesgos psicosociales pueden afectar tanto a la salud y bienestar de las personas trabajadoras como al funcionamiento del taller.
Cuando determinadas condiciones de trabajo se mantienen en el tiempo sin una adecuada gestión, pueden aparecer diferentes consecuencias,
tanto para la persona como para las empresas.
A continuación, podemos observar las diferentes consecuencias, así como su descripción y algunos de los posibles síntomas.
- Estrés, ansiedad y depresión
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Son alteraciones relacionadas con una exposición prolongada a situaciones laborales que generan tensión, preocupación o sensación de falta de control.
Síntomas:
- Sensación de agobio o estar constantemente bajo presión.
- Preocupación excesiva por el trabajo.
- Irritabilidad o cambios frecuentes de humor.
- Dificultad para concentrarse.
- Cansancio persistente.
- Alteraciones del sueño.
- Falta de motivación o pérdida de interés por actividades habituales.
- Síndrome de burnout o desgaste profesional
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Es un estado de agotamiento físico y emocional provocado por una exposición continuada a situaciones laborales exigentes, especialmente cuando existe presión mantenida y falta de recuperación.
Síntomas:
- Sensación de agotamiento incluso al comenzar la jornada.
- Falta de energía.
- Desmotivación.
- Sensación de no poder afrontar las tareas.
- Distanciamiento o actitud negativa hacia el trabajo.
- Disminución de la satisfacción laboral.
- Mayor dificultad para relacionarse con otras personas.
- Problemas cardiovasculares
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El estrés mantenido puede tener efectos sobre la salud física y favorecer la aparición o empeoramiento de problemas relacionados con el sistema cardiovascular.
Síntomas:
- Palpitaciones o sensación de aceleración del ritmo cardíaco.
- Tensión arterial elevada.
- Dolores o molestias en el pecho.
- Fatiga excesiva.
- Dolores de cabeza frecuentes.
- Sensación de tensión física.
- Problemas en la salud social del personal
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Los riesgos psicosociales pueden afectar a las relaciones con compañeros/as, responsables, clientes y entorno personal, dificultando la convivencia y el trabajo en equipo.
Síntomas:
- Aislamiento o menor participación en el equipo.
- Aumento de conflictos.
- Dificultad para comunicarse.
- Falta de confianza.
- Menor colaboración con otras personas.
- Sensación de falta de apoyo.