Los riesgos psicosociales pueden afectar tanto a la salud y bienestar de las personas trabajadoras como al funcionamiento del taller.
Cuando determinadas condiciones de trabajo se mantienen en el tiempo sin una adecuada gestión, pueden aparecer diferentes consecuencias,
tanto para la persona como para las empresas.
A continuación, podemos observar las diferentes consecuencias, así como su descripción y algunos de los posibles síntomas.
- Descenso del rendimiento de trabajo
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Las condiciones psicosociales desfavorables pueden afectar a la concentración, motivación y capacidad para realizar las tareas de forma eficaz.
Síntomas o señales en la organización:
- Mayor número de errores.
- Disminución de la productividad.
- Retrasos en los trabajos.
- Menor iniciativa.
- Dificultades para tomar decisiones.
- Necesidad de repetir tareas.
- Degradación del ambiente de trabajo
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Un entorno con problemas de comunicación, conflictos o falta de apoyo puede empeorar las relaciones laborales y el bienestar del equipo.
Síntomas o señales en la organización:
- Aumento de discusiones.
- Mal clima entre compañeros/as.
- Falta de cooperación.
- Desconfianza.
- Menor comunicación.
- Desmotivación general.
- Absentismo laboral
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Los problemas psicosociales pueden contribuir a un aumento de ausencias relacionadas con malestar físico o emocional.
Síntomas o señales en la organización:
- Aumento de bajas o ausencias.
- Faltas repetidas.
- Mayor rotación de personal.
- Dificultades para mantener equipos estables.
- Aumento de costes y conflictividad
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Una gestión inadecuada de los riesgos psicosociales puede generar consecuencias económicas y organizativas.
Síntomas o señales en la organización:
- Mayor número de conflictos.
- Pérdida de tiempo en resolver problemas.
- Necesidad de sustituir personal.
- Menor eficiencia del taller.
- Dificultades para mantener una buena coordinación.